En Diptyque, el arte del perfume y el arte de vivir son uno solo. Las velas perfumadas y los perfumes de interior componen un universo sensorial de una riqueza infinita, concebido para sublimar cada espacio y crear un ambiente olfativo único.
Desde hace más de sesenta años, Diptyque posa una mirada singular sobre la naturaleza, prestando especial atención a la riqueza de sus materias y a la precisión de sus expresiones. De este modo, la Casa cultiva un herbario olfativo único, donde la memoria de cada fragancia nace del diálogo entre sensaciones, recuerdos e imaginación.
Desde 1963, Diptyque cultiva una visión singular de la naturaleza y preserva la memoria universal de sus fragancias.
Compuesto por más de cincuenta fragancias, este herbario excepcional se despliega en cinco familias olfativas: las maderas, profundas y envolventes; las especias, cálidas y vibrantes; las flores, delicadas y luminosas; las frutas, golosas y radiantes; y las hierbas, frescas y aromáticas.









